Ser ágil en el desarrollo de software haciendo teletrabajo

Se acaban de cumplir 20 años del Manifiesto Ágil, así que es un buen momento para reflexionar sobre la evolución tecnológica que ha supuesto. Generó un hito en la industria del desarrollo de software, esbozando nuevos principios y valores para llevar a cabo en la búsqueda de un desarrollo más eficaz, documentado y basado en datos. El manifiesto no era un marco o una metodología rígida, sino más bien una mentalidad que, dos décadas después, sigue impulsando la industria.En estos veinte años, el movimiento Agile se ha convertido en una de las piedras angulares de la ingeniería digital, siendo la norma aceptada para el desarrollo e implementación de iniciativas digitales en todo el mundo. Se centra en equipos multifuncionales, grupos de trabajo más pequeños, trabajo flexible y, sobre todo, un profundo sentido de la confianza y la colaboración.Cuando se publicó el Manifiesto Ágil, el mundo era un lugar muy diferente. Los profesionales del desarrollo de software que redactaron el documento escribieron con la suposición subyacente de que la colaboración, la confianza y el intercambio de ideas funcionaban mejor en un entorno físico cara a cara. Hoy en día, el nuevo escenario generado por la pandemia COVID-19 nos está empujando en la dirección opuesta.Los entornos de trabajo distribuidos ya estaban ganando terreno antes de la pandemia, pero ahora, para muchas empresas, es una cuestión de supervivencia. Sin ir más lejos, Velneo tiene equipos dispersos por toda la geografía nacional e incluso en América, así como múltiples oficinas, y desde que la pandemia golpeó, todos estamos trabajando desde casa. Desde 2020 y en adelante, la práctica de la agilidad va a implicar diferentes ubicaciones de oficina, trabajo desde casa, zonas horarias conflictivas y muchas más variables definidas por la geografía. Por todo ello estamos orgullos de contar con Javier Garzás, referente sobre agilidad en habla hispana quien colabora con nosotros de manera activa. Por cierto, Javier va a impartir próximamente un curso gratuito en directo sobre agilidad, ¡no te lo pierdas!.Compartimos con vosotros ocho consejos y trucos que vamos aprendiendo, para que nuestra empresa y nuestros procesos también puedan tener éxito desarrollando software en un entorno ágil y distribuido, es decir, teletrabajando:

Conocer nuestro propio entorno

No hay dos equipos iguales. Cada uno estará formado por miembros ubicados en diferentes zonas horarias y entornos con su propio conjunto de desafíos ambientales únicos que superar. Por esa razón, es importante conocer qué puestos comparten ubicación y cuáles no. Con cada decisión, debemos evaluar el tamaño y la complejidad de cada equipo y proyecto, y tomar una decisión que proporcione el mayor beneficio con la menor cantidad de interferencias. Por ejemplo, ¿cuántas ubicaciones y zonas horarias están involucradas?.

Elegir los equipos con inteligencia

Hay muchas facetas que considerar cuando se trata de construir un nuevo equipo: talento, habilidad, costo y disponibilidad y eso antes de considerar el alcance y características del proyecto. Crear la pareja perfecta es posible si nos tomamos el tiempo necesario para asignar los roles cuidadosamente. Debemos conocer qué miembros del equipo necesitan trabajar más estrechamente. También son importantes otras aptitudes sociales, de modo que, además de los conocimientos técnicos, hay que tener en cuenta los niveles de motivación de cada persona y si puede generar confianza o promover la colaboración en el equipo.

Definir cuidadosamente los flujos de teletrabajo

Es crucial tener un completo entendimiento de cómo funcionará un proyecto antes de decidir cómo deben estructurarse sus equipos. Dibujar el flujo de trabajo de un proyecto también implica trazar las actividades, objetivos y tipos de personas que necesita el equipo. Es una oportunidad para detectar cualquier barrera que pueda impedir que un equipo trabaje de forma ágil.

Permitir una comunicación sin interferencias

Los sistemas de participación que nos facilitan la comunicación y la colaboración entre los miembros de los equipos adquieren una nueva importancia cuando los equipos están distribuidos. Si bien las herramientas de gestión del ciclo de vida de las aplicaciones pueden encargarse de registrar el progreso de un proyecto, los equipos también deben contar con herramientas que les permitan discutir, intercambiar ideas y comunicarse fácilmente. La tecnología de colaboración se presenta de muchas formas: chats, videoconferencias, gestión distribuida del código fuente, etcétera. Vale la pena experimentar hasta encontrar lo que funciona y para ello guiarse por lo que el equipo ya conoce puede ser un buen punto de partida.

No complicar las cosas

Cuando pueden existir océanos, zonas horarias y barreras culturales que separan a los integrantes de nuestros equipos, pequeños malentendidos pueden convertirse en grandes problemas. Por lo tanto, la claridad en la comunicación se vuelve esencial. Por ello debemos priorizar la transparencia en las comunicaciones, porque así es más fácil aumentar la confianza en los equipos que realizan teletrabajo.

Cultivar una cultura de equipo

La confianza y el respeto son los cimientos de un equipo de alto rendimiento. Trabajar en equipo no es lo mismo que trabajar con un equipo. Debemos tratar a los miembros del equipo por igual y con consideración. Por ejemplo, algo tan pequeño como pensar cuidadosamente al programar una llamada para encontrar una zona horaria que funcione para todos, puede marcar la diferencia.

Reclutar con la agilidad en mente

No todo el mundo está preparado para trabajar de forma ágil. Por ello debemos adaptar nuestros métodos de contratación para poder identificar a aquellos perfiles que tengan la capacidad de ser jugadores de equipo, que estén altamente motivados y que cuenten con excelentes habilidades de comunicación. La cohesión del equipo es aún más crucial en un entorno distribuido, ya que no se producirá de manera tan natural como en el cara a cara.

Promover el espíritu de equipo

Con el trabajo distribuido de cualquier tipo, pero especialmente en el desarrollo de software, puede haber una tendencia a que los miembros del equipo se centren en su propia pieza del rompecabezas y pierdan de vista el conjunto. El trabajo ágil se basa en equipos multifuncionales que colaboran estrechamente. Para mejorar la colaboración, se deben celebrar reuniones periódicas, que permitan a las personas conocerse entre sí, así como plantear cuestiones o hacer preguntas. No solo aumenta la confianza y el respeto entre los miembros del equipo, sino que también mejora los resultados al evitar posibles situaciones antes de que se conviertan en problemas.Relacionado: Consejos para desarrollar aplicaciones de gestión desde casa.

Regístrate ahora y nuestro equipo se pondrá en contacto muy pronto