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10 signos que indican que no estás hecho para ser programador

no eres programador

Ser programador de software tiene muchas ventajas. Vas a la oficina vestido informalmente todos los días del año, los sueldos están por encima de la media, cualquiera puede adentrarse por sí mismo a programar.

Éstas, entre otras tantas, son las razones por las que las personas dicen que quieren ser desarrolladores de software.

No obstante, el mercado laboral está plagado de personas que han tenido la inteligencia natural, e incluso el conocimiento, pero no una actitud apropiada o una personalidad adecuada para llegar a ser un gran programador. Aquí van varios aspectos a considerar si estás pensando en hacerte desarrollador de software. Aquí van 10 signos que indican que no estás hecho para ser programador:

#1 Prefieres recibir formación que ser autodidacta

En la mayor parte de las empresas de desarrollo hay poco, por no decir nada, de formación.

Lo que quizás sí hacen es reembolsarte el recibo de un libro de programación que te puedes haber comprado. Lo habitual es que a los programadores se les exija venir aprendidos al trabajo desde el primer día con casi todos los conocimientos y destrezas que necesitan para el desempeño del puesto.  

Y lo que es peor, le presunción de que los programadores son personas muy inteligentes y que son los mejores solucionando problemas. Esta idea preconcebida hace que los mandos directivos den por hecho que los buenos programadores no necesitan formación.

Y por último, la formación para programadores es extremadamente cara. ¿El resultado? Cuando te cambian de puesto o de proyecto tienes que averiguar todo lo nuevo por tu cuenta, y al final te tendrás que enseñar a ti mismo.

#2 Te gusta trabajar con un horario estándar y fijo

Los proyectos de desarrollo de software tienen fama de retrasarse en el tiempo. Incluso los proyectos que se entregan a tiempo siempre parecen que van con retraso en algún momento. Si no te gusta o no te sabes desenvolver en un entorno que te exige fluctuar horas y flexibilidad por parte de la empresa, la programación no es para ti.

Cuando se aproximan las fechas de entrega, a tu jefe le preocupa más que el software esté funcionando en el cliente que ha pagado un dineral que si tu hijo tiene un partido de fútbol o si es el cumpleaños de tu novia.

horarios

#3 Prefieres aumentos salariales pactados en el tiempo a ir saltando de puesto en puesto

El mundo de desarrollo de software profesional te erosiona constantemente a nivel de destrezas y conocimiento. A no ser que trabajes con tecnologías que cambian poco en el tiempo, lo normal es que tus conocimientos valgan un poquito menos cada día que pasa. La tecnología cambia a ritmos acelerados, y los conocimientos que hoy son lo más mañana lo serán menos.

Como resultado, resulta muy complicado estar sentado en el mismo puesto haciendo el mismo trabajo todos los días y esperar subidas de sueldo por encima del IPC. Necesitas mantener tus destrezas al día solo para que tu valor como programador se mantenga igual.

A mayores, si quieres que tu nómina crezca, tienes que adquirir más competencias de forma significativa para ganarte una promoción dentro de la empresa o ir a otra empresa que te pague más.

#4 No te llevas bien con los demás

Una cosa es ser introvertido o que prefieras trabajar solo y otra muy distinta es ser incapaz de llevarte bien con los demás.

Esto te puede llegar a hundir si quieres ser programador. No solo eso, quizás tus superiores no sean perfiles técnicos (o perfiles técnicos reciclados hacia la gestión de personas y empresa), así que tendrás que ser capaz de expresarte con perfiles no técnicos.

#5 Te frustras fácilmente

frustration

El desarrollo de software puede resultar ser muy frustrante. La documentación suele estar desfasada o equivocada, el código que escribió otro programador es ilegible, el jefe te pone normas que no tienen sentido... la lista de frustraciones tiende a infinito.

Al final, en este contexto, nadie quiere tener al lado un compañero de trabajo que siempre está refunfuñando y hablando entre dientes o gritándole al monitor. Si eres el tipo de persona que pierde el juicio al pasarte 8 horas de trabajo haciendo algo que parece el resultado de 10 minutos de trabajo, esta profesión no es para ti.

#6 Te cierras a las ideas de los demás

En programación a menudo hay problemas que tienen más de una respuesta "correcta". Si no llevas bien las críticas, o no te molestas en escuchar las sugerencias de los demás, te vas a perder ideas importantes. En mi empresa, hace unas semanas, uno de nuestros programadores junior hizo una sugerencia. Y su responsable, también programador, meditó sobre el tema y decidió hacerle caso.

Resultó tener razón, y su idea le ayudó a programar un código que con su planteamiento iba para días y con el suyo tardó horas. El haber ignorado a esta persona dada la diferencia en experiencia hubiera sido una tontería.

#7 No eres una persona detallista

Para programar bien hay que tener en cuenta todos los detalles. Si pierdes el hilo con películas más complejas que 8 apellidos vascos o lo pasas mal rellenando una hoja de reclamaciones, probablemente no se te va a dar bien programar.

A veces, algo tan sencillo como que falte un signo de puntuación puede marcar la diferencia entre un rotundo fracaso o un éxito fulgurante. Si eres el tipo de persona que no va a poder averiguar dónde falta el signo de puntuación, tu carrera como desarrollador de software quizás se vea limitada, en el mejor de los casos.

#8 No te tomas tu trabajo a pecho

Sí, puedes programar algo siguiendo el criterio de otros y hacer un trabajo aceptable.

El problema está es que los criterios varían y tienes que aprender a desarrollar el tuyo propio. El desarrollo de software no es una producción en cadena donde tienes que apretar un tornillo todos los días. Requiere tener una forma de pensar independiente, un criterio propio, y que las personas que lo hacen se sientan orgullosos de su trabajo, que tengan amor propio.

Además, es fácil hacer algo un poco chapucero y hacer que funcione lo suficientemente bien para poder ponerlo en producción. La realidad es que esa chapucilla con la que hiciste la vista gorda que parece no dar problemas, los terminará dando. Los programadores que no enfocan cada tarea como algo de lo que sentirse orgullosos producen software de calidad mejorable, acortando considerablemente su proyección profesional y sus carreras.

#9 Primero actúas y luego preguntas

ponderar

Los desarrolladores de software, al menos los buenos, se pasan mucho más tiempo pensando en qué código van a escribir que escribiéndolo.  Lo normal es que cuando  un programador abre su editor de programación y empieza a ametrallar el teclado, la mayor parte del código que pican se elimina a posteriori.

Sin embargo, el programador que medita, sopesa, y planifica escribe mejor código en menos tiempo y que da menos problemas. Hay un razón por la cual los programadores apenas saben escribir código de forma apropiada: lo difícil del trabajo de un programador es saber exactamente qué código escribir.

Si un programador no dedica tiempo y no tiene motivación para analizar de antemano y se ponen a programar sin más, en verdad no están programando porque la programación sin ponderación no sirve de nada. Si eres una persona más de acción que de reflexión, quizás el desarrollo de software no es una buena elección para ti.

#10 No te gustan los perfiles tipo técnicos-geek

Hay un montón de razones (alguna legítimas) por las cuales a muchas personas no les gusta estar rodeados de ingenieros o personalidades técnicas. Si por cualquier razón se te atragantan los perfiles como Dilbert o el amigo informático (ambos estereotipos pero con trazos de realidad), que no se te pase por la cabeza meterte en programación.

¿Son así todos los programadores? Por supuesto que NO: pero si hay los suficientes como para amargarte la vida si no los toleras...Nota: este artículo está basado en este post.